La vicepresidenta Sara Duterte enfrenta nuevas acusaciones de impeachment después de que el Senado aprobara artículos que llevaron a la crítica de senadores que se opusieron al juicio. Durante el año, el Senado, entonces encabezado por el presidente Francis Escudero, no convocó un tribunal de impeachment a pesar de la creciente presión pública. Los abogados que apoyan a la familia Duterte presentaron una petición ante la Corte Suprema, que dictaminó que la queja violaba la regla del año y que Duterte no tuvo el debido proceso.
"Este impeachment es solo cansado, especialmente para nuestros filipinos", dijo Duterte en una entrevista en la ciudad de Davao. Afirma que su equipo legal ya está preparado para la próxima queja, que espera que se presente después de que expire la prohibición de un año.
Ya se han presentado cuatro quejas ante el Comité de Justicia de la Cámara de Representantes desde el inicio de sus investigaciones, acusándola principalmente de malversar fondos confidenciales de 612,5 millones de pesos otorgados en 2023 para la Oficina de la Vicepresidenta y el Departamento de Educación.
"Podemos ver que quienes están quejándose no tienen evidencia que mostrar", añadió Duterte. También señaló que sus amenazas contra el presidente Marcos, la primera dama Liza Araneta‑Marcos y el exalcalde Martin Romualdez surgieron de una conferencia de prensa virtual el año pasado, donde criticó a la administración por la detención de su jefe de gabinete, Zuleika Lopez.